domingo, 18 de febrero de 2007

¿Hombres o Sapos?

Los príncipes azules son una especie en extinción. Son engendros idílicos que escapan a lo real, algo así como los unicornios o las sirenas. Muchas veces creemos que estamos frente a uno de esta inusual especie, lamentablemente solo después de unos minutos de conversación, o de meses de relación nos damos cuenta que el supuesto príncipe se parece más a un sapo que necesita de un hechizo para recién ser un ser humano, que a un príncipe.

Los príncipes azules son una construcción, por lo mismo no se pueden adquirir en Patronato o en todo a mil. Construcción idílica de alguien que no existe.

Estas reflexiones de retrete como diría un joven crespo por allí, indican que si existen los príncipes azules, es solo porque necesitamos creer que vive alguien para nosotros. Ojalá tenga la capacidad de diferenciar a ese príncipe y no pensar que es solo un sapo más que se cruzó en el camino.


jueves, 15 de febrero de 2007

Buen Viaje


Un amigo me dijo una vez que lo bueno de los viajes es que nunca regresamos tal como nos fuimos.


La última vez que viaje fue hace cerca de dos semanas, y efectivamente se cumplió lo que este viejo amigo me dijo. Tres Esquinas fue mi destino, trabajos voluntarios mi labor. En ese lugar a pesar de, alojar en un internado, de comer porotos con corbatitas y ducharnos todos los días con agua casi congelada, fue una experiencia inolvidable. Disfrute cada taza de té que tomé junto a Alejandra, cada chiste que escuche de Tomás, cada pesadez que le dije a Eric, cada conversación que tuve con Sebastián, cada vez que me embriague sin tomar una gota de alcohol con Pancho y cada vez que compartí un cigarro con Juan Carlos.
Esta puede parecer una reseña quinceañera, y quizás lo es, tal vez disfrute esos diez días como esa inquieta, pero introvertida niña que fui hace algunos años.

En fin, pero que pasa cuando no somos nosotros quienes viajamos, sino más bien somos los que esperamos el retorno del otro?. Cuando no somos quienes hacemos la mochila para partir al otro día, sino que somos de aquellos que escribimos para olvidar que el otro se va?.

En estos casos no queda más que recurrir a lo que aprendimos en nuestros viajes. Por ello aprieto play y escucho The Silent Man.


jueves, 8 de febrero de 2007

Verano, adios!



Durante el año todo ocurre tan rápido que lo único que ansiamos es que llegue el verano, para poder descansar, despertar tarde, salir al cine, visitar a los amigos, salir de Santiago...
Pero que pasa cuando es verano, cuando el calor del cemento te impide salir antes de las seis de la tarde, cuando tus amigos no están en la ciudad, cuando la plata ya se te acabo y cuando aún queda todo un mes para que llegue marzo y, ya no tienes nada de hacer...

En ese minuto, me doy cuenta que amo estar ocupada, me fascina mirar mi escritorio lleno de papeles, quizás hasta es sano - para mi - tener sueño todo el día.

Quizás no sea eso, tal vez Santiago es una ciudad muy hostil para estar sentado contemplándola. Es un lugar de tránsito más que de reunión... En fin, mejor subo el volumen, escuchando I Want To Hold Your Hand ya no escucho ni los ladridos de los perros, ni la música del vecino, algo es algo no?...