martes 30 de octubre de 2007

Tiempo de Lienzos


En esta época del año toda la universidad viste de distintos colores. Las elecciones de la federación de estudiantes es la actividad política más importante del mes, y tal vez del semestre, bueno y junto a la elección de los centros de estudiantes de cada carrera. Cada lista se la juega pegando afiches y lienzos por cada espacio libre de la universidad, los muros se transforman en verdaderos murales, finalmente no queda ni un espacio libre, la sobreinformación abunda.

Recuerdo que el año pasado sentadas en el pasto, al sol, junto con J escuchamos las palabras de los candidatos de ese año, si no me equivoco era Hasbún quien con su característico tono de voz intentaba convencer a los estudiantes de JGM. Finalmente Giorgio Boccardo, quien era conocido por ser perseguido y atacado por carabineros, consiguió dirigir el movimiento universitario por un año.

Hoy los lienzos tienen otro color, esta vez los rostros son distintos, por primera vez el candidato es uno de los nuestros.

Últimamente pareciera que todo es histórico: por primera vez una mujer encabeza el poder ejecutivo del país ¡histórico!. Por primera vez la concertación acude a la alianza para hacer un pacto social ¡histórico! Y también hoy por vez primera uno de los nuestros pelea en ligas mayores, y se la juega por dirigir a los estudiantes de la universidad más antigua del país.

Es cierto que no se caracteriza por sonreírle al mundo, tampoco viste colores llamativos-aunque el último abrigo que se compró es una excepción- no usa mini vestidos, ni tampoco se pinta las uñas rojas, sin embargo, es líder y es mujer, estudia periodismo y confía en su colectivo. La política en nuestro país, como siempre mencionamos junto con mis queridas en nuestro programa de radio, es un bodrio por lo mismo ver que una persona hace política de forma inteligente resulta atractivo incluso para quienes no nos caracterizamos por ser muy participativos. Y lo mejor de todo es que es uno de los nuestros.

lunes 29 de octubre de 2007

Hoy, ayer y tal vez mañana.



Día: Noche en el hospital, desperté a la hora que debería salir, es decir, una hora de retraso, menos mal que mi disfraz y mi cartera estaban listos.

Salud: Ya no me duelen las rodillas, creo que ya no reclamó tanto y temo que en este minuto lo único que necesito es una novela.

Quehacer: Escucho Babasonico, deseo viajar y tener un poco de suerte, tal vez todos tenemos una cuota, cuánta me quedará?

Pieza: un desastre, quien la viera pensaría que no hice nada durante todo el fin de semana.

Ganas: De tomarme un helado de frutilla, de caminar de la mano de R, de ir al cine, de leer, de tener pintadas mis uñas rojas, de tener el cabello más largo, de tener un bolso rojo, de ver a mi padre, y por supuesto saber que será de mi este verano.

Dulzuras: Definitivamente mis amigas. Verlas hoy más preocupadas por mi que por ellas mismas me pareció la escena más dulce de los últimos tiempos.

Preocupación: Mi querida amiga N. Y bueno, mi práctica y tal vez un poco de R.

Agradecimiento: a Seba y su flickr.

domingo 28 de octubre de 2007

Oportunidades

"Las cosas no son como las vemos, sino como las recordamos". He decidido comenzar de la misma forma que la Carlos Peña, en la columna de esta semana, básicamente porque luego de ordenar mi pieza, luego de sacar casi toneladas de papel, que debería reciclar o vender, y luego de encontrar entre aquellos papeles cuentas impagas, órdenes de éxamenes, números de teléfono que ya no recuerdo de quien son, luego de ordenar todo comienzo a comprender que la vida necesita, de vez en cuando, ser reordenada. Sacar los malos recuerdos, botar las malas experiencias, reciclar aquellas cosas que nos sirven y por supuesto quitarle el polvo a aquellos pensamientos negativos que suelen abundar.
Entre tanta basura retirada encontré fotos de R ¡Que más da! se merece una nueva oportunidad, me decía al oído esa parte de mi que últimamente he olvidado, aquella que confía en la vida y en las personas, aquella que vive tranquila pensando que la vida es sabia. Creo que esa parte de mi es parte del pasado, tal como los papeles que hoy se fueron directo a la negra bolsa de basura.
Confianza solo eso.

lunes 15 de octubre de 2007

Desde el Balcón

Salgo de casa de J, escucho Everybody's Gotta Learn Sometimes, mi dolor de estómago se acrecienta. Luego de reflexionar o más bien despotricar sobre las desavenencias que nos toca sobrellevar, luego de sentir que es necesario hacer la posición invertida, como le decían en el colegio, y ver las cosas de otro modo, después de tomar un nutritivo jugo de naranja y plátano, siento que la vida no es tan malintencionada, como quizás lo pensé toda la tarde. Sentadas en el balcón, tomando sol, así es tomando sol, a pesar de detestarlo, y pretendiendo resistir mi dolor estomacal con J nos dimos un poco de ánimo, total que más da, si ya hemos pasado por tantas.
Al parecer tanta vitamina me hizo mal, porque inmediatamente después de tomar dos vasos de ese apetitoso jugo, mi estómago lo envío fuera como diciendo: No, no, no esta clase de bebestibles no me gusta.
J se reía desde el balcón -que tragedia pensaba yo-se reía de mi poca resistencia estomacal.
¡Qué desastre! Creo que necesito un estómago, una columna y tal vez un fin de semana nuevo.

lunes 8 de octubre de 2007

Metro Cuadrado



Quién dijo que no estaba preparada para el próximo 10K. Correr se ha transformado en una de mis actividades preferidas.
A pesar de que cada día me levanto temprano, finalmente termino corriendo. Corro de mi pieza al baño, de mi casa al paradero, de la micro al metro. Mi vida se ha transformado en una gran carrera, lo malo es que, a pesar de correr todo el día, no bajo ni un gramo, al contrario creo que mi masa corporal aumenta con el transcurso de los días.
Generalmente cuando el reloj recuerda mi retraso el Metro se encuentra lleno, colapsado. Santa Ana, estación donde hago combinación con línea 5, todas las mañanas me recibe amablemente con todas sus dependencias atiborradas de apurados santiaguinos que corren para tomar el primer vagón que pasa.
Un par de veces he escuchado la frase "todo pasado fue mejor", generalmente me molesta, pero hoy la recuerdo porque rememoro aquellas ocasiones donde viajar en metro no era una tortura, donde viajar el metro no me recordaba a un tarro de sardinas.
Marc Augé, antropólogo francés, dice que viajar en metro es una experiencia inolvidable, donde la frecuencia del metro nos enfrenta ciertamente a nuestra historia.
Efectivamente pensar en el metro y en sus múltiples estaciones me recuerda decenas de hechos, de historias. Por ejemplo, Estación Quinta Normal inevitablemente me recuerda a los últimos domingos, donde desde esa estación camino a la biblioteca de Santiago a ver una de las tantas películas de Woody Allen. Estación Santa Ana me evoca a mi primer año de universidad, donde luego de caminar por el barrio Yungay en busca de un tema para un reportaje, y luego de tomar una bebida en la vereda de una calle cercana no me quería despedir del V. Y bueno, Estación Baquedano, lugar de encuentro y estación más cercana a la casa de J. En fin, tal como menciona Augé, algunas estaciones de metro están asociadas a periodos precisos de nuestra vida.

Últimamente no me queda más que correr por los pasillos del metro y subirme al vagón más cercano a la salida. Ya ni siquiera me detengo a pensar por qué las personas que viajan en metro lo hacen de forma tan seria, o por qué siempre que me quiero sentar los asientos están ocupados, ya ni siquiera me preguntó qué es lo que lee la persona que va a mi lado, no mentira, eso lo no puedo evitar. Solo me remito a correr. Correr como si la vida se fuera a acabar cuando el conductor dice Estación Santa Ana, combinación con línea 5. Las puertas se abren y la gente tal como si estuvieran regalando algo corren hacia...

¡Estación Los Héroes, combinación línea 1!

¡Demonios! ¡Permiso, permiso!.