Último turno.Rodeada de diarios y escuchando los gritos de los deportitas vecinos, esperando que los diseñadores cierren las páginas ( para que quede todo listo para poder imprimirlas), que los profesores de castellano-correctores de estilo- corrigan las faltas. Definitivamente estoy haciendo algo que destesto: esperar.
Ya leí el pack de diarios que llega a la sección e inevitablemente recuerdo el abanderamiento de mis compañeros y amigos por el medio que los acogió durante el verano. Definitivamente más de alguien golpeó, pero no precisamente por sus crónicas noticiosas.
Todos celebran su término de práctica y yo sigo sintiendo que no hay nada que celebrar. Ya nada volverá a ser como antes. Salir de clase, tomarse un Coca Cola y sentir que el tiempo sobra, recostarse sobre el pasto y ver como las hojas de los aromos bailan con el viento o mejor aún, tomarse una, no siempre helada, cerveza debajo de un arbol. Soy pesismista, lo sé, pero creo que, para mi desgracia, esos días van a dejar de ser frecuentes.
sábado, 29 de marzo de 2008
domingo, 16 de marzo de 2008
No hay nada mejor que estar en casa!
Transformarme sin mucho aviso en una casi egresada, con una responsabilidad real y concreta: el trabajo, me ha dejado un poco pasmada. Durante más de dos meses me he dedicado casi por completo a mis super producciones, que de super no tienen mucho. Quizás S y R tienen razón: soy exagerada y obsesiva.
Tanta obsesión me llevó a olvidarme de las tardes de té en casa de A y de los paseos por el parque. Creo que sin tapujos me he convertido en una fomedad. Me quedo dormida a las 10 noche los sábados, no quiero salir a bailar después de la pega porque estoy "muy cansada". Ya no leo novelas, ni tampoco escribo en este blog. Tampoco hago natación y menos aún hago ejercicios con mi gran pelota color gris que me compré en Avon ( la que me aseguraría una perfecta postura, puras pamplinas).
Bueno, el motivo de todo esto no es refunfuñar ni dar la lata sobre los pesares de la vida. Ayer dormí cerca de doce horas y veo la vida de otra forma. Quiero ponerme el traje de baño de nuevo, quiero volver a leer en la micro la novela de García Márquez que abandoné hace unos meses, y quizás volver a pintarme las uñas (ya ni siquiera eso hacía).
Transformarme en un soldadito más en la gran fábrica que es el mundo daría por finalizada mi misión en la vida. Por eso, agarraré mis gafas de colores, mis pantalones de flores y mi nueva cartera y me dispondré a recorrer, a retomar caminos que pensé abandonar.
Lo bueno, es que leí mil veces Pulgarcito cuando era pequeña, y se perfectamente cómo retomar el camino correcto cuando creemos estar perdidos.
Tanta obsesión me llevó a olvidarme de las tardes de té en casa de A y de los paseos por el parque. Creo que sin tapujos me he convertido en una fomedad. Me quedo dormida a las 10 noche los sábados, no quiero salir a bailar después de la pega porque estoy "muy cansada". Ya no leo novelas, ni tampoco escribo en este blog. Tampoco hago natación y menos aún hago ejercicios con mi gran pelota color gris que me compré en Avon ( la que me aseguraría una perfecta postura, puras pamplinas).
Bueno, el motivo de todo esto no es refunfuñar ni dar la lata sobre los pesares de la vida. Ayer dormí cerca de doce horas y veo la vida de otra forma. Quiero ponerme el traje de baño de nuevo, quiero volver a leer en la micro la novela de García Márquez que abandoné hace unos meses, y quizás volver a pintarme las uñas (ya ni siquiera eso hacía).
Transformarme en un soldadito más en la gran fábrica que es el mundo daría por finalizada mi misión en la vida. Por eso, agarraré mis gafas de colores, mis pantalones de flores y mi nueva cartera y me dispondré a recorrer, a retomar caminos que pensé abandonar.
Lo bueno, es que leí mil veces Pulgarcito cuando era pequeña, y se perfectamente cómo retomar el camino correcto cuando creemos estar perdidos.
lunes, 3 de marzo de 2008
Juno

Ya que mi amigo Sebasfunk no escribió palabras mamonas, cosa muy extraña en él, sobre Juno en Cinesfera, y considerando que en el auto no fui capaz de decir nada más que: "sí, sí, te encuentro razón" a los comentarios de R. Acá van mis observaciones acerca de Juno.
Hay películas que dejan un sabor dulce en la boca, al igual que los caramelos de anís o los chocolates rellenos. Hay películas sencillas que reflejan dramas propios y cotidianos. Eso es Juno. Donde la real y absoluta protagonista es Ellen Page.
El films es un relato que cuenta de una forma particular el embarazo adolescente. Nada de torturas, ni acabo de mundo. Juno enfrenta su embarazo con madurez, un tanto sospechosa considerando los 16 años del personaje. Textos entretenido, audaces e inteligentes. Juno es adorable, disfruta del cine, de la música y se logra ver linda independiente de las cuatro poleras, la camisa a cuadros y de su despeinada cabellera. Con su cuerpo redondo vivió los nueve meses con normalidad.
Jason Reitman, el mismo de Gracias por Fumar, tiene una forma particular de contar historias. La gráfica y la música apoyan la dulzura del relato. Lo criticable: Juno es el único personaje que destaca, el resto le queda chico. No sé si justificaría la locura del personaje que encarna Jennifer Garner, bastante desagradable, frágil y obsesionada por el embarazo.
...Bueno debo reconocer que hubiese disfrutado más de la película si no se hubiese sentado a mi lado aquella rubia que se reía de cada detalle, incluso de los más absurdos.
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